
En Duruelo de la Sierra son relevantes otros festejos y tradiciones que a lo largo del año van tiñendo de color y emociones las calles de este pueblo.
El 1 de Mayo o el primer domingo de éste mismo mes, los mozos acarrean tres enormes pinos, conocidos como “Los Mayos”. El Ayuntamiento los otorga al mocerío y son los mayorales (dos mozos de reconocida autoridad y competencia), con la ayuda de los motriles (aspirantes a mozos), quienes ordenan y dirigen la tala, traslado y pelado de los pinos, que se expondrán tumbados en el suelo. El último domingo de Mayo se procede a su subasta pública y con el dinero recaudado se sufraga, en la medida de lo posible, los gastos de las tradicionales comidas de mozos, celebradas en Martes de Carnaval y Santa Marina, así como la verbena del soltero.
Recientemente se ha recuperado una tradición que ya se había perdido: la pingada del mayo. Ésta se celebra en las fiestas del Santo Cristo de las Maravillas después de unos 50 años sin celebrarse.
Los Carnavales son muy celebrados por los mozos, que vuelven a sacar la rondalla, que entre frío e incluso nevadas recorre las calles del pueblo y de nuevo se reúnen a comer, esta vez en el salón de ayuntamiento. Las mozas por su parte celebran su comida de hermandad.
Los mas jóvenes, también tienen su particular diversión, así por las tardes disfrazados van casa por casa para pedir la llamada “vaca flaca”, dinero que los vecinos les dan para que luego ellos puedan hacer una merienda o cena en la casa del chico o chica al que le corresponda. Después ese mismo domingo vuelven a hacer otra merienda en la tradicionalmente llamada “Piñata”.
La Semana Santa es también una semana de festejos variopintos. Entre los rituales religiosos destaca la misa del Jueves Santo, en la que se lavan los pies aquellos niños que lo desean, así como la procesión del vía crucis, con cuatro pasos que portados por los hombres y mujeres de la localidad, recorre las diferentes calles del pueblo.
Quizás uno de los momentos mas emotivos es la Procesión del Encuentro, el Domingo de Resurrección, en el que mediante una subasta se le quita el manto a la Virgen.
Dejando de un lado la iglesia, los jóvenes la noche del sábado y la madrugada de domingo celebran los “quintos”, que culmina colgando al judas en el frontón municipal.
También es importante reseñar la gran afición de los habitantes de Duruelo de la Sierra y comarca a la pelota a mano, deporte que está presente en todas las fiestas.
Por último destacar la matanza del cerdo, una antigua tradición arraigada en muchas zonas de esta tierra. Este ritual ancestral, en el que se elaboraban artesanalmente jamones, morcillas, chorizos, lomos y demás embutidos es, a su vez, una jornada de convivencia y hermandad, que tan solo celebran algunas familias. Es una tradición que se esta perdiendo y que los más jóvenes apenas conocen.