
Soria es sinónimo de micología y concretamente en Duruelo de la Sierra se dan las condiciones ideales para su desarrollo.
Setas, hongos y trufas negras pueblan sus bosques y se convierten en materia prima de numerosos platos que convierten los restaurantes sorianos en lugares de gran atracción.
La población soriana, conocedora del interés que despiertan estos manjares, modifica en cierta medida su rutina cuando llega la época de recogida de setas y trufas. Hay familias que se ganan un segundo jornal cogiendo boletus, níscalos, setas de cardo, nansarones y otros hongos.
Cerca de 700 especies de hongos, muchas de ellas comestibles, fructifican cada año en los pinares, robledales, encinares, sabinares, hayedos, praderas, pastizales y riberas de la provincia.
Su presencia confiere a Duruelo de la Sierra de un atractivo singular que se manifiesta en la recolección, en el disfrute del medio natural, en el conocimiento, así como en la degustación de unos productos gastronómicos de alta calidad.
Recoger setas es una actividad que requiere de un especial cuidado para no dañar el bosque: